vie 16a. Ordinario año Par (Id=498)

Primera Lectura

Les daré pastores según mi corazón. Acudirán a Jerusalén todos los pueblos

Lectura del libro del profeta Jeremías
3, 14-17

Conviértanse, hijos apóstatas, palabra del Señor, porque yo soy su dueño. Tomaré uno por ciudad y dos por familia, y los conduciré a Sión. Les daré pastores que me sean fieles, y los pastorearán con inteligencia y sabiduría.
Y cuando hayan crecido y se hayan multiplicado en esta tierra, palabra del Señor, no se invocará el arca de la alianza del Señor. No se pensará más en ella ni se la mencionará, no se la echará de menos ni se hará otra.
Entonces llamarán a Jerusalén "Trono del Señor"; todas las naciones se reunirán en ella, en el nombre del Señor, y abandonarán los proyectos de su malvado corazón.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Jr 31, 10.11-12ab.13

El Señor es nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum

Escuchen, naciones, la palabra del Señor; anúncienla en las islas lejanas; digan: El que dispersó a Israel, lo reunirá y lo guardará como un pastor a su rebaño.
El Señor es nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum

El Señor rescatará a Jacob, y lo librará de una mano más fuerte. Vendrán y gritarán de alegría en las montañas de Sión, acudirán hacia los bienes del Señor.
El Señor es nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum

Entonces las muchachas bailarán alegremente, junto con los jóvenes y los viejos. Yo cambiaré su duelo en risas, los consolaré, transformaré en alegría su dolor.
El Señor es nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto.
Beáti qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patiéntia.

Aleluya.

Evangelio

Los que oyen la palabra de Dios y la entienden, ésos son los que dan fruto

† Lectura del santo Evangelio según según Mateo
13, 18-23

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Así pues, escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. Hay quien oye el mensaje del reino, pero no lo entiende; viene el maligno y le arrebata lo sembrado en su corazón. Este es como la semilla que cayó al borde del camino. La semilla que cayó en terreno pedregoso es como el que oye el mensaje y lo recibe en seguida con alegría, pero no tiene raíz en sí mismo, es inconstante y, al llegar el sufrimiento o la persecución a causa del mensaje, en seguida sucumbe. La semilla que cayó entre maleza es como el que oye el mensaje, pero la preocupación del mundo y la seducción del dinero ahogan el mensaje y queda sin fruto. Finalmente, la semilla que cayó en tierra buena es como el que oye el mensaje y lo entiende; éste da y produce fruto, sea cien, sesenta o treinta".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]